Hay muy buenas razones por las que muchos pacientes pueden desear recibir un tratamiento de fisioterapia a domicilio. En grandes ciudades como Madrid o en pequeños pueblos, es posible que haya que desplazarse a grandes distancias para llegar al centro de fisioterapia. Este desplazamiento, además de que supone un coste en términos económicos y temporales, es también un engorro.